
En los tangos de Le Pera el paso del tiempo se representa en relación, por un lado, con el movimiento (mediante una construcción metafórica); por otro lado, en un vínculo con lo subjetivo-emotivo, que atraviesa una percepción del tiempo como un transcurrir fugaz, ligado a la felicidad vivida, o como duración eterna del dolor en el presente. Así, encontramos los siguientes ejemplos: “tiempo viejo / caravana / fugitiva ¿dónde estás?” en “Recuerdo Malevo”, frente a “en mi larga noche el minutero muele / la pesadilla de su lento tic-tac”, “las horas que agonizan se niegan a pasar” y “caravana interminable”, en “Soledad”.